miércoles, 28 de junio de 2023

ORDEN 134/2023 EVALUACIÓN INTERNA CENTROS CLM

Orden 134/2023, de 22 de junio, de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, por la que se regula la evaluación interna de los centros sostenidos con fondos públicos que imparten las enseñanzas no universitarias en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. [2023/5696] (DOCM de 28 de junio)

La evaluación interna de los centros viene definida desde el más alto rango normativo quedando establecido en el artículo 145.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, que las Administraciones educativas apoyarán y facilitarán la autoevaluación de los centros educativos. 

En el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, la Ley 7/2010, de 20 de julio, de Educación de Castilla-La Mancha establece en su artículo 170 la evaluación de los centros docentes, señalando que realizarían la autoevaluación mediante un proceso de evaluación continua, comunicativa y formativa durante los cuatro cursos correspondientes al período de ejercicio de la dirección. Esta autoevaluación gira en torno a los siguientes ámbitos: 

El desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje, en conexión con la evaluación diagnóstica; los resultados escolares, tanto los obtenidos en el proceso ordinario de evaluación continua como los derivados de la aplicación de las evaluaciones de diagnóstico; la organización y el funcionamiento del centro; la relación que el centro establece con el entorno y con otras instituciones y los procesos de evaluación, formación y mejora que el propio centro establece. 

Asimismo, quedaba definido que los centros docentes incorporarían a la autoevaluación del centro los resultados de las evaluaciones generales de diagnóstico y cuanta información obtuviesen mediante la aplicación de otros procedimientos evaluadores emprendidos por propia iniciativa o en virtud de acuerdos con la Consejería competente en materia de educación. 

La supervisión de este proceso se lleva a cabo por la inspección de educación que se encarga de la evaluación externa de todos los centros docentes en el mismo período y en los mismos ámbitos e incorpora, en su caso, los resultados de las evaluaciones generales de diagnóstico que procedan. 

Así lo fijaba el Decreto 34/2008, de 26-02- 2008, por el que se establece la ordenación de la Inspección de Educación de Castilla-La Mancha, en su artículo 3, donde se recoge la supervisión, control, evaluación, asesoramiento, información y colaboración de los centros como una de sus funciones. 

De igual manera, en el artículo 5.h, entre las atribuciones de los inspectores de educación se enumeran supervisar, asesorar y colaborar en los procesos de evaluación interna de los centros educativos. 

La evaluación interna de centros en Castilla-La Mancha se basaba, hasta ahora, en lo establecido por la Orden de 6 de marzo de 2003, de la Consejería de Educación y Cultura, por la que se regula la evaluación de los centros docentes sostenidos con fondos públicos que imparten las enseñanzas de régimen general en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y en su normativa de desarrollo. 

El artículo 119 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en la redacción dada por el artículo único apartado sesenta de la Ley Orgánica 2/2022, de 29 de diciembre, establece que las administraciones educativas garantizarán la participación de la comunidad educativa en la organización, el gobierno, el funcionamiento y la evaluación de los centros. 

Este mandato requiere una actualización que responda a la realidad de los centros educativos en estos momentos. En consecuencia, se considera necesario reformular la autoevaluación que deben seguir los centros docentes, como vía para obtener la mejora de los mismos a la par que dar rendición de cuentas a todos los agentes de las actuaciones realizadas, según los objetivos propuestos y los aspectos mejorables en cada curso. 

Todo proceso de evaluación de los centros docentes persigue establecer un análisis que ayude a la comunidad educativa a la mejora de la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje, la organización y el funcionamiento de los centros, la formación de docentes y familias y las relaciones con el entorno. 

En este sentido, la evaluación interna que plantea esta Orden persigue el respeto a la autonomía de centro al tiempo que procura dar flexibilidad y agilidad a los procesos a realizar, los cuales deben contar con el compromiso de todos los sectores de la comunidad educativa. 

Esta será la que dotará de vitalidad a la autoevaluación, percibiendo las herramientas como fórmulas vivas, modificables y útiles para contribuir a la mejora del funcionamiento de los centros y, en definitiva, de la enseñanza. 

Con estos fines se hacen públicos los criterios, procedimientos y ámbitos a evaluar por los centros en la puesta en marcha de planes de evaluación y mejora, sin detrimento de las concreciones que cada centro quiera determinar en su propio proceso de autoevaluación. 

Esta orden se adecúa a los principios de buena regulación previstos en el artículo 129 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. En lo que se refiere a los principios de necesidad y eficacia, se trata de una norma necesaria para la regulación del procedimiento a través del cual se debe llevar a cabo la evaluación interna de los centros de enseñanzas no universitarias prevista en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo. 

De acuerdo con el principio de proporcionalidad, al no existir ninguna alternativa regulatoria menos restrictiva de derechos. Conforme a los principios de seguridad jurídica y eficiencia, resulta coherente con el ordenamiento jurídico y permite una gestión más eficiente de los recursos públicos. 

Cumple también con el principio de transparencia, ya que identifica claramente su propósito y, durante el procedimiento de elaboración de la norma, se ha permitido la participación activa de los potenciales destinatarios, a través del trámite de audiencia e información pública. 

En el proceso de elaboración de esta orden ha intervenido la Mesa Sectorial de Educación y ha emitido dictamen el Consejo Escolar de Castilla La Mancha. En virtud de lo expuesto, en uso de la habilitación conferida por los artículos 23.1.c) y 36.1 de la Ley 11/2003, de 25 de septiembre, del Gobierno y del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, dispongo: 

Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación

El objeto de la presente Orden es regular la evaluación interna de los centros docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas no universitarias. 

Artículo 2. Características de la autoevaluación

  • 1. La evaluación interna es un proceso sistemático de recogida y análisis de la información, de forma fiable y válida, dirigido a facilitar la toma de decisiones para permitir una mejor respuesta del centro a las necesidades del alumnado y a las demandas de la comunidad educativa. 
  • 2. La autoevaluación está dirigida a realizar un diagnóstico del centro docente desde el respeto a su identidad y singularidad. 
    • Tiene un carácter continuo, criterial y formativo para orientar la toma de decisiones y la puesta en marcha de líneas de mejora. 
    • Debe garantizar la participación de la comunidad educativa. 
Artículo 3. Objetivos

La evaluación interna del centro tiene los siguientes objetivos: 

  • a. Proporcionar elementos de reflexión sobre las actuaciones que se llevan a cabo en el centro para abordar planes de evaluación y mejora. 
  • b. Informar a la administración educativa de los procesos y resultados llevados a cabo en los centros para introducir los ajustes necesarios con el fin de mejorar la calidad del sistema educativo. 

Artículo 4. Ámbitos y dimensiones de la evaluación

  • 1. Los centros docentes realizarán la autoevaluación del centro mediante un proceso de evaluación continua, comunicativa y formativa durante los cuatro cursos que constituyen el período de ejercicio de la dirección. 
  • 2. Los ámbitos de actuación, respetando lo establecido en la Ley 7/2010, serán los siguientes: 
    • a) El desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se incluirá la adecuación de los documentos programáticos a las circunstancias y necesidades del centro. 
    • b) La organización y el funcionamiento del centro. Se incluirá la respuesta que da el centro sobre su contexto, su profesorado, su alumnado y las familias. 
    • c) Los resultados escolares. Se incluirán tanto los obtenidos en el proceso ordinario de evaluación continua como los derivados de la aplicación de las evaluaciones de diagnóstico. 
    • d) La relación con el entorno. Se incluirá la relación con otras instituciones y entidades. 
    • e) Los procesos de evaluación, formación y mejora. Se incluirán los criterios y procedimiento de evaluación, la formación desarrollada y el plan de mejora coherente con la evaluación interna que el propio centro establece. 
  • 3. Los ámbitos desarrollarán las dimensiones que se recogen en el anexo I de esta Orden. 
Artículo 5. Referentes y criterios de evaluación

  • 1. La evaluación interna tendrá como referentes la normativa vigente, el proyecto educativo y los demás documentos programáticos del centro. 
  • 2. Los criterios de evaluación son los siguientes: 
    • a. Adecuación al contexto, recursos disponibles y finalidades previstas. 
    • b. Coherencia entre lo previsto y las medidas propuestas. 
    • c. Funcionalidad de las medidas. 
    • d. Relevancia de las medidas adoptadas. 
    • e. Suficiencia alcanzada en cantidad y calidad de los mínimos deseables. 
    • f. Satisfacción de los participantes en el proceso. 
    • g. Grado de cumplimiento de las medidas y propuestas de mejora. 
Artículo 6. Procedimientos

Los procedimientos para la autoevaluación serán variados y permitirán obtener una información contrastada con fuentes de información de todos los sectores de la comunidad educativa. 

Artículo 7. Temporalización y desarrollo del proceso de evaluación

  • 1. El marco temporal de la evaluación interna de centros se ajustará al número de cursos que corresponden con carácter general al mandato de la persona responsable de la dirección del centro, es decir, a cuatro cursos. 
    • Si no fuera posible, la evaluación interna deberá planificarse de forma coherente y acompasada con lo establecido en cursos anteriores y reflejarse en la Programación General Anual. 
  • 2. En este sentido, los centros docentes que inicien un nuevo mandato de dirección deberán adecuar el proceso de evaluación interna al proyecto de dirección o, en el caso de nombramiento extraordinario, a los cursos en los que dicho director o directora ejerza la función directiva. 
  • 3. Cuando se trate de nombramientos extraordinarios de personas que ejercen la dirección se planificará la evaluación interna en coherencia con los ámbitos evaluados en cursos anteriores. 
  • 4. Cualquier otro caso de nombramiento de personas que ejercen la dirección de los centros y que no se ajusten a lo establecido en los puntos anteriores deberá mantener la coherencia y planificación según lo establecido en el proyecto de dirección, si lo hubiera. 
    • En caso de que fuera un proyecto nuevo deberá planificarse dicha evaluación interna en un marco cuatrienal. 

Artículo 8. Evaluación interna de centro y Plan de Mejora

  • 1. Los centros educativos llevarán a cabo la evaluación interna con el objetivo de incorporarse a un proceso de mejora continua. 
    • En este sentido, los centros bajo la coordinación del equipo directivo planificarán el proceso de evaluación interna distribuyendo las dimensiones anualmente de manera coherente y equilibrada en un marco de cuatro años. 
  • 2. En todo caso, todos los cursos se analizará el ámbito que trata el proceso de enseñanza y aprendizaje. 
  • 3. El plan de evaluación interna ha de estar estrechamente relacionado con el Plan de Mejora del centro incluido en el Proyecto Educativo.  
  • 4. Asimismo, la Programación General Anual recogerá, para cada curso, los objetivos específicos, contenidos y procedimientos de la evaluación interna y concretará el Plan de Mejora. 
    • En la Memoria anual se recogerán las conclusiones y propuestas de mejora de cada valoración del Plan de Mejora, con el fin de reflejarlas y programar las actuaciones previstas en la siguiente Programación General Anual. 
  • 5. El Plan de Mejora debe ser una propuesta contextualizada en el centro, recogida de manera general, en el Proyecto Educativo y cuya finalidad es tomar decisiones que permitan la mejora del centro en los resultados educativos, la coordinación y la relación con las familias y con el entorno. 
  • 6. En la evaluación interna, cada centro educativo debe seleccionar los indicadores, los criterios para evaluarlos, los procedimientos y las técnicas de recogida y contraste de la información, así como los procedimientos de análisis, en el marco de su autonomía pedagógica y organizativa. Todo ello deberá hacerse constar en la Programación General Anual. 
  • 7. Por lo que respecta a las Programaciones Didácticas de cada área, ámbito, materia o módulo debe incluirse la evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje, incluyendo el análisis de los resultados escolares del alumnado en referencia a las competencias específicas, saberes básicos y criterios de evaluación correspondientes. 
    • Para ello, los órganos de coordinación didáctica elaborarán y revisarán anualmente, los procedimientos comunes para llevar a cabo esta evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje. 
  • 8. Para cada curso escolar, los centros, de acuerdo con los resultados de la evaluación interna, priorizarán, las áreas susceptibles de mejora. y los elementos en los que incidir, prioridades y criterios a tener en cuenta. 
    • La planificación y concreción de las diferentes áreas de mejora estará integrada en las actuaciones realizadas en cada uno de los ámbitos previstos en la Programación General Anual. Artículo 
  • 9. Formación y asesoramiento en el proceso. 
    • 1. Para facilitar el desarrollo de la evaluación interna de los centros docentes la Consejería de Educación, Cultura y Deportes incorporará acciones formativas referentes a este proceso en el Plan Regional de Formación Permanente del profesorado, así como difundirá materiales de evaluación y buenas prácticas. La administración educativa facilitará a los centros una Guía de evaluación interna de centros con orientaciones que ayuden a llevar a cabo este proceso. Dicha Guía estará alojada en el Portal de Educación. 
    • 2. La Inspección de educación contribuirá con su asesoramiento al desarrollo de los Planes de Mejora para la autoevaluación de los centros. 
Disposición final 

Esta orden entrará en vigor a los veinte días al de su publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha y será de aplicación a partir del curso 2023/2024. 

Toledo, 22 de junio de 2023 

La Consejera de Educación, Cultura y Deportes 

ROSA ANA RODRÍGUEZ PÉREZ 

Anexo I. Ámbitos, dimensiones y subdimensiones de la evaluación interna de centro 

Ámbito I. Procesos de enseñanza y aprendizaje

  • Dimensión I.1. Señas de identidad del centro: documentos programáticos. 
    • Subdimensión 1.1. Proyecto Educativo. 
    • Subdimensión 1.2. Programación General Anual. 
    • Subdimensión 1.3. Normas de organización, funcionamiento y convivencia. 
    • Subdimensión 1.4. Programaciones Didácticas de áreas y/o materias, ámbitos o módulos. 
    • Subdimensión 1.5. Planes y Programas del centro. 
  • Dimensión I.2. Funcionamiento de los órganos de gobierno. 
    • Subdimensión 2.1. Equipo directivo. 
    • Subdimensión 2.2. Consejo escolar. 
    • Subdimensión 2.3. Claustro de profesorado. 
  • Dimensión I.3. Funcionamiento de los órganos de coordinación docente. 
    • Subdimensión 3.1. Equipos de ciclo/Departamentos didácticos/Departamentos de Familia Profesional 
    • Subdimensión 3.2. Equipo de Orientación y apoyo/Departamento de orientación. 
    • Subdimensión 3.3. Comisión de Coordinación Pedagógica. 
    • Subdimensión 3.4. Tutoría 
    • Subdimensión 3.5. Equipos docentes. 
  • Dimensión I.4. Funcionamiento de los órganos de participación. 
    • Subdimensión 4.1. Asociación de Madres y Padres de Alumnado. 
    • Subdimensión 4.2. Asociación de Alumnado. 
    • Subdimensión 4.3. Junta de Delegadas y Delegados. 
  • Dimensión I.5. Clima escolar: convivencia y absentismo. 
    • Subdimensión 5.1. Convivencia. 
    • Subdimensión 5.2. Absentismo 
    • Subdimensión 5.3. Relaciones sociales entre los diferentes sectores de la comunidad educativa. 
  • Dimensión I.6. Procesos de enseñanza-aprendizaje en el aula. 
    • Subdimensión 6.1. Proceso de aprendizaje competencial del alumnado. 
    • Subdimensión 6.2. Proceso de enseñanza. La práctica docente del profesorado. 
  • Dimensión I.7. Medidas de inclusión educativa. 
    • Subdimensión 7.1. Medidas ordinarias y extraordinarias de inclusión educativa, a nivel de centro, a nivel de aula e individualizadas. 
Otros aspectos relacionados con el proceso de enseñanza-aprendizaje (no recogidos anteriormente).  

Ámbito II. La organización y el funcionamiento del centro 

  • Dimensión II.1. Respuesta y adecuación del centro a su contexto. 
    • Subdimensión 1.1. Dirección y liderazgo. 
    • Subdimensión 1.2. Respuesta del centro a las características y diversidad del alumnado. 
    • Subdimensión 1.3. Respuesta del centro a las características del profesorado y otros profesionales. 
    • Subdimensión 1.4. Respuesta del centro a las necesidades y demandas de las familias. 
    • Subdimensión 1.5. Relaciones con la Asociación o Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado y Asociaciones de Alumnado. 
  • Dimensión II.2. Adecuación de los recursos disponibles a las necesidades del centro. 
    • Subdimensión 2.1. Infraestructuras, equipamiento y proyecto de gestión. 
    • Subdimensión 2.2. Plantilla y características del personal del centro. 
    • Subdimensión 2.3. Organización de grupos y distribución de espacios. 
    • Subdimensión 2.4. Recursos externos. 
Otros aspectos relacionados con la organización y el funcionamiento del centro (no contemplados anteriormente). 

Ámbito III. Resultados escolares

  • Dimensión III.1. Resultados académicos del alumnado. 
    • Subdimensión 1.1. Impacto y adecuación de las medidas adoptadas para la mejora de los resultados. 
  • Dimensión III.2. Pruebas externas de rendimiento. Las evaluaciones de diagnóstico. 
    • Subdimensión 2.1. Adecuación de los resultados de las pruebas externas a las expectativas del centro. 
Otros aspectos relacionados con los resultados escolares (no contemplados anteriormente). 

Ámbito IV. Relación del centro con el entorno

  • Dimensión IV.1. Relación con la administración educativa y con otras entidades e instituciones. 
    • Subdimensión 1.2. Relación con la administración educativa. 
    • Subdimensión 1.3. Relaciones con otras entidades e instituciones. 
  • Dimensión IV.2. Relaciones entre diferentes centros educativos. La coordinación entre etapas. 
    • Subdimensión 2.1. Coordinación Infantil- Primaria/ Primaria- Secundaria. 
    • Subdimensión 2.2. Coordinación con diferentes centros. 
  • Dimensión IV.3. Vías de comunicación con el entorno. 
    • Subdimensión 3.1. Vías de comunicación y protección de datos. 
Otros aspectos relacionados con la relación del centro con el entorno (no contemplados anteriormente). 

Ámbito V. Procesos de evaluación, formación y de mejora

  • Dimensión V.1. Adecuación de los procesos de evaluación interna del centro. 
    • Subdimensión 1.1. La Memoria Anual. 
    • Subdimensión 1.2. El Plan de Mejora del centro. 
    • Subdimensión 1.3. El plan de formación del profesorado. 
  • Dimensión V.2. Metaevaluación de la evaluación interna. 
    • Subdimensión 2.1. Adecuación del plan de evaluación interna. 
Otros aspectos sobre procesos de evaluación, formación y mejora, no contemplados previamente.




GUÍA ORIENTATIVA

INTRODUCCIÓN Y CONSIDERACIONES PREVIAS 

La Guía que presentamos a continuación tiene como finalidad ayudar a los centros a planificar su modelo de evaluación interna, si bien, no se pretende realizar un catálogo de seguimiento completo, puesto que sabemos que, por una parte, cada centro posee su propia idiosincrasia y carácter y, por otro lado, cada minuto en educación aporta novedades o cambios sustanciales que harían imposible crear un directorio rígido e inalterable. 

Partimos de que la evaluación interna de los centros tiene una enorme importancia. Son los hechos educativos los que tienen lugar en los centros escolares y, más concretamente, los procesos de enseñanza-aprendizaje que se desarrollan fundamentalmente dentro del aula son la consecuencia de la interacción permanente entre el profesorado con el alumnado y el alumnado consigo mismo; son la muestra de la comunicación formativa que se produce en toda situación educativa por excelencia. 

En los centros educativos confluyen los agentes externos con los puramente técnicos e internos propios del centro; consecuencia de ello, por ejemplo, es necesario atender a diversos grupos socioculturales que pueden coincidir e integrarse en cada momento y desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje más adecuados a la situación, teniendo en cuenta las premisas y condicionamientos que en cada momento existan. 

Para hacer funcionar todo este conglomerado de circunstancias, internas y externas, que confluyen en los centros educativos y obtener el rendimiento que la sociedad espera de ellos en cuanto a la formación e integración personal y laboral de las generaciones jóvenes, se hace imprescindible la evaluación de su funcionamiento, para comprobar y valorar como se van engranando los diferentes y diversos componentes que los integran para su buena marcha, y sobre todo, para procurar su mejora paulatina tanto en sus elementos de administración y gestión como en los más estrictamente pedagógicos. 

Por lo tanto, la evaluación, debe considerarse un elemento primordial de perfeccionamiento de los centros educativos. La evaluación interna o autoevaluación de los centros, aplicada con la rigurosidad y sistematicidad imprescindible, debe ser una práctica habitual en los centros educativos, ya que los equipos directivos y el profesorado de estos deben ser los primeros interesados en ofrecer una educación de calidad al alumnado que atienden y, por tanto, en valorar hasta qué punto lo están consiguiendo y como mejorar día a día su labor y el aprendizaje de los niños y jóvenes que se están formando. 

Además, la evaluación interna de los centros permite a los protagonistas de la acción educativa en el centro evaluar la calidad de la misma: recogiendo datos de modo riguroso y sistemático, analizándolos, obteniendo conclusiones, valorando esas conclusiones y tomando las decisiones necesarias para perfeccionar el proceso y su rendimiento. Si esto se lleva a cabo en los centros las medidas de mejora pueden ser inmediatas. 

El motivo principal de la evaluación interna en un centro debe ser el de incorporarse a un proceso de mejora continua. Pero el proceso de evaluación interna, en sí misma, no garantiza esa mejora, ya que solo es un diagnóstico que no consigue por sí mismo mejorar ningún ámbito evaluado. 

Se podría decir que lo importante no es evaluar, sino poner la evaluación al servicio de la mejora y determinar, tras la evaluación interna, qué cambios o propuestas de mejora tiene que introducir el centro para eliminar o mitigar aquellos aspectos que inciden más negativamente sobre su funcionamiento y rendimiento. 

La evaluación interna, por lo tanto, va a permitir a los centros tener una fotografía instantánea del estado actual de los mismos, mostrando una serie de puntos fuertes y áreas de mejora, y debe finalizar en propuestas de mejora eficaces sobre los aspectos susceptible de mejora; detectar las áreas susceptibles de mejora, y las causas por las que en determinados aspectos el centro obtiene peores resultados, debe partir del conocimiento realista del estado en el que se encuentra los ámbitos o aspectos evaluados, y esto solo se consigue partiendo de una evaluación interna rigurosa y sistemática en los centros educativos. 

La tarea más decisiva de los centros y de los evaluadores es conseguir que la evaluación se convierta en un camino para llegar a mejorar la racionalidad y la justicia de la práctica educativa. Cuanto más transparente sea el proceso, cuanta más voluntaria sea la participación de los agentes implicados, cuanto más diálogo se promueva, más fácilmente se podrá convertir la evaluación en un instrumento de perfeccionamiento de los profesionales, de la práctica que realizan y de los centros. 

En conclusión, el proceso de evaluación interna ofrece a los centros educativos la oportunidad de aprender sobre sus puntos fuertes y débiles y sobre la distancia que ha recorrido el centro en el camino hacia la excelencia y cuánto le queda todavía por recorrer en ese proceso de mejora continua. En la presente guía se han clasificado por ámbitos, concretamente cinco, los distintos factores que influyen en el funcionamiento y rendimiento de los centros educativos: 

  • ÁMBITO I. PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE 
  • ÁMBITO II. LA ORGANIZACIÓN Y EL FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO 
  • ÁMBITO III. RESULTADOS ESCOLARES 
  • ÁMBITO IV. RELACIÓN DEL CENTRO CON EL ENTORNO 
  • ÁMBITO V. PROCESOS DE EVALUACIÓN, FORMACIÓN Y DE MEJORA. 

Cada uno de estos ámbitos se desarrolla en una serie de dimensiones y subdimensiones, conforme al anexo I de la Orden XXXX. Además, en la presente guía, se establecen una serie de indicadores para facilitar a los centros educativos el diseño del proceso de evaluación interna y obtener información eficaz y útil para conocer el estado del centro y poder determinar a partir del mismo las propuestas de mejora y prioridades sobre las que actuar para mejorar el funcionamiento del centro, tanto pedagógica como administrativamente, en el funcionamiento y la gestión. 

A la hora de garantizar el rigor de la evaluación interna, han de tenerse en cuenta varios aspectos para asegurar la incidencia en la mejora de la actividad del mismo: 
  • 1. Para que la evaluación interna de los centros cumpla su función de mejora es necesario realizar una evaluación que sea: 
    • Rigurosa y no arbitraria 
    • Canalizada y no dispersa 
    • Conocida y no subrepticia 
    • Colectiva y no sólo individual 
    • Compartida y no sólo estamental 
    • Escrita y no meramente hablada 
    • Libre y no impuesta 
  • 2. Para garantizar todo lo anterior la formulación de preguntas razonables no es suficiente para tener respuestas coherentes y rigurosas. Es preciso recoger datos de forma sistemática y precisa. El Equipo Directivo ha de procurar que el rigor de la respuesta permita llegar a una comprensión profunda de la realidad. 
  • 3. La consistencia de la respuesta tiene una secuencia que da garantías de rigor: 
    • a) Recoger datos de forma precisa y prolongada: para ello no bastan las simples impresiones, las aproximaciones a los hechos, las suposiciones, las intuiciones sobre la realidad. La precisión viene de la naturaleza de los métodos de exploración y del rigor en su aplicación. Viene también de la prolongación de los períodos de observación. 
    • b) Utilizar métodos adecuados: recoger datos de forma precisa con diversidad de métodos de exploración. No coincide siempre la observación del aula con lo que dicen los profesores y alumnos sobre lo que en ella sucede. Existen frecuentemente discrepancias entre lo que dicen los documentos oficiales y lo que dice la realidad en su discurso cotidiano. 
    • d) Usar métodos sensibles a la complejidad de los fenómenos evaluados; unos instrumentos cerrados, rígidos, difícilmente pueden aprehender la enorme complejidad de los fenómenos que se dan en los Centros y en las aulas. 
    • e) Usar métodos adaptados a las situaciones que se exploran: tanto por su naturaleza como por su intensidad y ritmo es necesario adaptar la aplicación de los métodos a las características del contexto, a las exigencias del momento y a la disposición de los interesados. 
    • f) Someter los datos a la interpretación y al análisis: Los hechos pueden ser utilizados para confirmar las teorías previas. Cada uno puede no sólo ver lo que quiere, sino entender lo que quiere en aquello que ve. 
      • Si se aplican argumentaciones sólidas y rigurosas y también si participa más de un analista en la interpretación de los datos, así como si se someten los análisis a la consideración de personas independientes que no están mediatizadas por los intereses de los protagonistas, se alcanzará un nivel más elevado de rigor. 
    • g) Discutir los datos de forma abierta y colegiada: Hay que evitar el sesgo de la interpretación parcial, de la influencia del papel que se juega en ese escenario educativo, de los intereses y los afectos que mediatizan la reflexión. 
      • Una de las ventajas y de las finalidades de la evaluación es que propicia el diálogo y el debate sobre la realidad educativa de la escuela. 
      • De esa discusión nadie debe estar excluido y ha de realizarse en condiciones que permitan el ejercicio real (no sólo formal) de la libertad. No siempre se puede decir lo que se quiere. 
      • Para ello se necesitan tiempos sistemática y específicamente destinados al diálogo. La discusión necesita estar sostenida por actitudes de apertura y realizada en condiciones favorables: espacio adecuado, tiempo suficiente, número de participantes proporcional al tiempo y al espacio. 
    • h) Poner por escrito la reflexión porque de esta manera se somete el discurso frecuentemente errático sobre la educación a la disciplina de la escritura, que exige una estructura, una secuencia y un rigor expresivo. 
    • i) Tomar decisiones racionales para mejorar la acción: Recordemos que no se evalúa por el hecho mismo de evaluar; se evalúa para mejorar la práctica. Las conexiones entre la evaluación y la mejora no están garantizadas, pero han de ser buscadas con insistencia y rigor. 
    • j) Publicar para someter la reflexión al debate público: es necesario hacer partícipes a otros de los procesos emprendidos y de los hallazgos realizados ayuda no sólo al que lee sino al que escribe. Porque también él puede recibir la opinión de otras personas que se sitúan en un lugar de mayor independencia. Buscar, utilizar y crear plataformas desde las que se pueda difundir el conocimiento que un grupo ha generado es importante para alimentar la reflexión y el debate sobre la educación. 
Es importante realizar un proceso para hacer visible el tránsito desde la evaluación interna a la mejora; este proceso puede seguir la siguiente secuencia de decisiones: 
  • 1) Identificar, delimitar y consensuar uno o varios aspectos a mejorar en el centro educativo. 
  • 2) Analizar las razones que explican la situación del centro respecto a los aspectos que se quieren mejorar llegando a una comprensión compartida de la misma. 
  • 3) Buscar alternativas viables a la situación del centro respecto a los aspectos que se quieren mejorar. 
  • 4) Elaborar un plan de mejora incluyendo mecanismos de seguimiento y evaluación del mismo, y dotarse de los apoyos, recursos y formación necesarios para llevarlo a cabo. 
  • 5) Poner en práctica el plan de mejora y realizar el seguimiento del mismo. 
  • 6) Realizar una evaluación final del plan de mejora y comenzar un nuevo ciclo. 

Con estas indicaciones hemos procurado aportar ideas para formular la tarea que se encomienda a cada centro. Desde la confianza en que autoevaluarnos es una vía imprescindible para alcanzar la mejora, reconducir los errores y continuar y reforzar los aciertos. Solo desde la unidad de la comunidad educativa, desde la percepción de los diferentes sectores, podremos percibir la visión que tiene nuestro centro y ponernos en posición, cada inicio de curso para alcanzar nuestra única, propia y exclusiva misión. 

Recordemos que la evaluación interna ha de enfocarse como una reflexión del centro sobre el grado de cumplimiento de los objetivos principales propuestos en la Programación General Anual del curso previo. Por tanto, cada indicador no pretende describir cómo es la situación del centro, sino evaluar de qué forma está participando en el cumplimiento de objetivos del centro. A partir de la evaluación interna se elaborará el Plan de mejora del centro. En él se contemplarán aquellos elementos prioritarios para atajar el próximo curso y programar su acción en los cursos siguientes. 

Es recomendable que el Plan de mejora sea factible, práctico y posible, con un número de objetivos que sean alcanzables. Deben ajustarse, por tanto, los resultados de la evaluación interna (que se recogerán en la Memoria Anual), con los de la Programación General Anual del curso siguiente. Es más, dicha Programación General Anual debe recoger las prioridades del Plan de mejora.

Anexo I. Ámbitos, dimensiones y subdimensiones de la evaluación interna de centro 

Ámbito I. Procesos de enseñanza y aprendizaje

  • Dimensión I.1. Señas de identidad del centro: documentos programáticos. 
    • Subdimensión 1.1. Proyecto Educativo.
      • Adecuación de las metas y valores del centro. Misión y visión. 
      • Grado de cumplimiento de los principios y objetivos del centro. 
      • Grado de sostenibilidad en los procesos y medidas adoptadas por el centro. 
    • Subdimensión 1.2. Programación General Anual. 
      • Adecuación coordinación entre etapas
    • Subdimensión 1.3. Normas de organización, funcionamiento y convivencia. 
      • Adecuación de los criterios de asignación del profesorado a grupos, cursos y materias. 
      • Adecuación de la organización y funcionamiento de los recreos. 
      • Equilibrio en los criterios de asignación de tutorías al profesorado
    • Subdimensión 1.4. Programaciones Didácticas de áreas y/o materias, ámbitos o módulos. 
      • Adecuación de los criterios para la elaboración de las Programaciones Didácticas. 
      • Coherencia de la propuesta curricular en los Centros Rurales Agrupados y centros incompletos. 
      • Equilibrio en el desarrollo de las programaciones didácticas en los grupos del mismo nivel o curso. 
      • Continuidad de las programaciones didácticas a lo largo de los diferentes cursos de cada etapa. 
      • Adecuación de los criterios para el seguimiento y evaluación de las programaciones didácticas
    • Subdimensión 1.5. Planes y Programas del centro.
      • Grado de participación en la elaboración. 
      • Grado de precisión de objetivos, seguimiento, resultados. 
      • Grado de impacto de los planes. 
      • Adecuación de los métodos de evaluación. 
  • Dimensión I.2. Funcionamiento de los órganos de gobierno. 
    • Subdimensión 2.1. Equipo directivo. 
      • Adecuación de la planificación de los asuntos a tratar a lo largo del curso. 
      • Adecuación de la periodicidad de las reuniones. 
      • Registro y adecuación de acuerdos y asuntos tratados al cumplimiento de sus funciones. 
      • Grado de cumplimiento y seguimiento de los acuerdos adoptados. 
      • Grado de participación de los miembros del órgano.
    • Subdimensión 2.2. Consejo escolar. 
      • Adecuación de la planificación de los asuntos a tratar a lo largo del curso.
      • Adecuación de la periodicidad de las reuniones. 
      • Registro y adecuación de acuerdos y asuntos tratados al cumplimiento de sus funciones.
      • Grado de cumplimiento y seguimiento de los acuerdos adoptados. 
      • Grado de participación de los miembros del órgano.
    • Subdimensión 2.3. Claustro de profesorado. 
      • Adecuación de la planificación de los asuntos a tratar a lo largo del curso. 
      • Adecuación de la periodicidad de las reuniones. 
      • Registro y adecuación de acuerdos y asuntos tratados al cumplimiento de sus funciones. 
      • Grado de cumplimiento y seguimiento de los acuerdos adoptados. 
      • Grado de participación de los miembros del órgano.
  • Dimensión I.3. Funcionamiento de los órganos de coordinación docente. 
    • Subdimensión 3.1. Equipos de ciclo/Departamentos didácticos/Departamentos de Familia Profesional 
      • Adecuación de la planificación de los asuntos a tratar a lo largo del curso. 
      • Adecuación de la periodicidad de las reuniones. 
      • Registro y adecuación de acuerdos y asuntos tratados al cumplimiento de sus funciones. 
      • Grado de cumplimiento y seguimiento de los acuerdos adoptados. 
      • Grado de participación de los miembros del órgano.
    • Subdimensión 3.2. Equipo de Orientación y apoyo/Departamento de orientación. (ídem)
    • Subdimensión 3.3. Comisión de Coordinación Pedagógica. (ídem)
    • Subdimensión 3.4. Tutoría  (ídem)
    • Subdimensión 3.5. Equipos docentes. (ídem)
  • Dimensión I.4. Funcionamiento de los órganos de participación. 
    • Subdimensión 4.1. Asociación de Madres y Padres de Alumnado. (ídem)
    • Subdimensión 4.2. Asociación de Alumnado. (ídem)
    • Subdimensión 4.3. Junta de Delegadas y Delegados. (ídem) 
  • Dimensión I.5. Clima escolar: convivencia y absentismo. 
    • Subdimensión 5.1. Convivencia. 
      • Adecuación de las medidas adoptadas (con carácter preventivo y/o correctoras), seguimiento y resultados de las mismas. 
      • Adecuación de la periodicidad de las reuniones de la comisión de convivencia. 
      • Grado de difusión a la comunidad educativa de las propuestas de actuación para la mejora de la convivencia escolar. 
      • Adecuación de las actuaciones dirigidas a garantizar el bienestar de los menores.
    • Subdimensión 5.2. Absentismo 
      • Adecuación de las medidas adoptadas (con carácter preventivo y/o correctoras), seguimiento y resultados de las mismas. 
      • Adecuación de la coordinación con otros agentes implicados en el absentismo escolar
    • Subdimensión 5.3. Relaciones sociales entre los diferentes sectores de la comunidad educativa. 
      • Adecuación de las actividades realizadas entre distintos sectores de la comunidad educativa y grado de satisfacción con los resultados. 
      • Equilibrio en las relaciones entre el personal del centro. 
      • Grado de satisfacción en la colaboración de las familias en el clima escolar del centro. 
      • Grado de implicación del alumnado en la vida del centro. 
      • Existencia de redes de apoyo al alumnado vulnerable y grado de adecuación al centro.
  • Dimensión I.6. Procesos de enseñanza-aprendizaje en el aula. 
    • Subdimensión 6.1. Proceso de aprendizaje competencial del alumnado. 
      • Adecuación de la individualización y personalización del proceso de enseñanza aprendizaje. 
      • Grado de nivel de autonomía, participación y presencia del alumnado en su propio proceso de aprendizaje. 
      • Adecuación y contextualización de las situaciones de aprendizaje planteadas. 
      • Grado de comprensión de la información por parte del alumnado frente a las situaciones de aprendizaje y trasferencia a situaciones reales. 
      • Grado de conocimiento de los elementos implicados en el proceso de evaluación por parte del alumnado y las familias. 
      • Pertinencia de los criterios de calificación aplicados. 
      • Coherencia entre los elementos curriculares trabajados: competencias específicas, criterios de evaluación y saberes básicos. 
      • Adopción de medidas de refuerzo en el proceso de evaluación continua.
    • Subdimensión 6.2. Proceso de enseñanza. La práctica docente del profesorado. 
      • Adecuación de la práctica docente a la interrelación entre competencias específicas, criterios de evaluación y saberes básicos. 
      • Adecuación de tiempos, materiales y agrupamientos, fomentando la igualdad y evitando estereotipos. 
      • Adecuación de la práctica docente a las expectativas del alumnado. 
      • Adecuación de las estrategias para la gestión de la inteligencia emocional en el aula. 
      • Adecuación de instrumentos de evaluación y registro en relación con el aprendizaje competencial.
  • Dimensión I.7. Medidas de inclusión educativa. 
    • Subdimensión 7.1. Medidas ordinarias y extraordinarias de inclusión educativa, a nivel de centro, a nivel de aula e individualizadas. 
      • Adecuación del desarrollo de las medidas adoptadas. 
      • Grado de seguimiento y evaluación de las medidas. 
      • Grado de corresponsabilidad y compromiso entre los profesionales que intervienen en la aplicación de las medidas. 
      • Adecuación de los Planes de trabajo y coordinación del profesorado del equipo docente. 
      • Existencia de directrices establecidas por la Comisión de Coordinación Pedagógica en colaboración con los Equipos de Orientación y Apoyo/Departamentos de Orientación
Otros aspectos relacionados con el proceso de enseñanza-aprendizaje (no recogidos anteriormente).  El centro podrá incluir en este apartado otros ámbitos, dimensiones, subdimensiones e indicadores que considere necesario evaluar para lograr observar el grado de su cumplimiento o de su adecuación para la mejora del éxito escolar.

Ámbito II. La organización y el funcionamiento del centro 

  • Dimensión II.1. Respuesta y adecuación del centro a su contexto. 
    • Subdimensión 1.1. Dirección y liderazgo. 
      • Adecuación del horario, la jornada y los espacios al contexto. 
      • Grado de impulso y dirección de programas y proyectos del centro. 
      • Grado de impulso de la participación del profesorado y de la comunidad educativa en el desarrollo de los procesos y actividades del centro. 
      • Grado de compromiso con los acuerdos adoptados y consecución de los objetivos previstos. 
      • Grado de cumplimiento de los objetivos previstos en el proyecto de dirección. 
      • Existencia de un liderazgo educativo eficaz para el enfoque integral hacia la sostenibilidad de todo el centro. 
    • Subdimensión 1.2. Respuesta del centro a las características y diversidad del alumnado. 
      • Adecuación de la respuesta a la diversidad sociocultural del alumnado. 
      • Adecuación de la respuesta a los problemas de desmotivación y fracaso escolar del alumnado. 
      • Adecuación de la respuesta del centro a la movilidad del alumnado y planes de acogida. 
      • Adecuación de la respuesta del centro a las expectativas del alumnado.
    • Subdimensión 1.3. Respuesta del centro a las características del profesorado y otros profesionales. 
      • Adecuación de las medidas para lograr la implicación del profesorado con los objetivos del centro. 
      • Coherencia en las expectativas del profesorado respecto de su intervención en el centro y con el alumnado. 
      • Adecuación de la respuesta a las demandas planteadas por el profesorado u otro personal del centro en cuanto a necesidades de formación, recursos, materiales, condiciones laborales, etc. 
      • Grado de capacidad organizativa del equipo directivo en función de las características del profesorado
    • Subdimensión 1.4. Respuesta del centro a las necesidades y demandas de las familias. 
      • Adecuación de la respuesta del centro al contexto socioeconómico, educativo y cultural de las familias. 
      • Adecuación de las medidas adoptadas por el centro para incrementar el grado de implicación de las familias en el aprendizaje de sus hijas e hijos. 
      • Adecuación de la planificación y del desarrollo de programas de formación para las familias dirigidos a la mejora de la colaboración con el centro en la educación a sus hijos y a su actuación como educadores y la participación de las mismas. 
      • Adecuación de la respuesta del centro a las expectativas de las familias hacia la educación en general, los resultados escolares, el centro, el profesorado, etc. 
      • Adecuación de la respuesta a las demandas planteadas por las familias en cuanto a información, asesoramiento, necesidades de recursos personales y materiales, etc. 
    • Subdimensión 1.5. Relaciones con la Asociación o Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado y Asociaciones de Alumnado. 
      • Grado de participación del AMPA y de la Asociación del Alumnado con el centro (reuniones, actividades, demandas…)
  • Dimensión II.2. Adecuación de los recursos disponibles a las necesidades del centro. 
    • Subdimensión 2.1. Infraestructuras, equipamiento y proyecto de gestión. 
      • Adecuación de los espacios compartidos: sala de profesores, despachos de dirección y jefatura, espacios para coordinación, espacios para equipos de orientación y apoyo/departamentos, espacios para AMPA, espacio para asociación de alumnado o juntas de delegados, sala de usos múltiples, salón de actos, biblioteca; espacio de recreo y aseos: uso y conservación. 
      • Adecuación de las características de las aulas (superficie, iluminación, temperatura, ventilación, mobiliario…) 
      • Adecuación de las aulas específicas (laboratorios, aula de psicomotricidad, gimnasio, informática, otros…) 
      • Adecuación del funcionamiento de los servicios complementarios: comedores escolares, transporte, residencias. 
      • Adecuación del equipamiento informático, medios audiovisuales, fotocopiadoras y otros recursos: uso, conservación. 
      • Adecuación de las medidas de seguridad e higiene interna y en los accesos, adaptaciones para discapacitados. Adecuación del estado del edificio: conservación y limpieza. 
      • Adecuación de los criterios de distribución del presupuesto. 
      • Grado de actualización del inventario del centro.
    • Subdimensión 2.2. Plantilla y características del personal del centro. 
      • Grado de estabilidad del profesorado (edad, sexo y especialidades): Docentes con destino definitivo, interinos, itinerantes, jornada, parcial… 
      • Adecuación de las medidas adoptadas por el centro a la situación de plantilla de profesorado. 
      • Grado de estabilidad del personal no docente. 
      • Adecuación de las medidas adoptadas ante el absentismo del personal del centro.
    • Subdimensión 2.3. Organización de grupos y distribución de espacios. 
      • Adecuación de los criterios para la distribución del alumnado en los grupos de cada nivel. 
      • Adecuación de los criterios para la asignación de grupos a determinados espacios. 
      • Adecuación de la organización horaria para el uso de espacios comunes del centro por el profesorado o el alumnado 
      • Adecuación de los criterios para asignación de espacios a determinadas actividades: departamentos, reuniones, desdobles…
    • Subdimensión 2.4. Recursos externos. 
      • Grado de aprovechamiento de los recursos obtenidos por la apertura del centro para el uso social de sus instalaciones por otras instituciones. 
      • Grado de aprovechamiento de las relaciones y actividades desarrolladas con otros centros docentes o instituciones con fines educativos. 
      • Adecuación de los recursos extraordinarios, humanos o materiales, demandados a la administración educativa u otras administraciones.
Otros aspectos relacionados con la organización y el funcionamiento del centro (no contemplados anteriormente). 

Ámbito III. Resultados escolares

  • Dimensión III.1. Resultados académicos del alumnado. 
    • Subdimensión 1.1. Impacto y adecuación de las medidas adoptadas para la mejora de los resultados. 
      • Coherencia del análisis de resultados por materias, cursos y grupos. 
      • Coherencia del análisis de resultados en términos competenciales. 
      • Grado de influencia de las medidas adoptadas en torno a la repetición, al absentismo, a la convivencia, al alumnado que promociona con materias pendientes, alumnado con medidas individualizadas o extraordinarias de inclusión educativa. 
      • Existencia de comparativa de resultados escolares en el paso interetapas. 
      • Grado de satisfacción con la tendencia de los resultados académicos en el centro.
  • Dimensión III.2. Pruebas externas de rendimiento. Las evaluaciones de diagnóstico. 
    • Subdimensión 2.1. Adecuación de los resultados de las pruebas externas a las expectativas del centro. 
      • Adecuación de las medidas adoptadas, a nivel de centro, grupo o alumnado tras los resultados de las pruebas externas. 
      • Adecuación de las vías de difusión de resultados del centro en las evaluaciones externas a la comunidad educativa. 
Otros aspectos relacionados con los resultados escolares (no contemplados anteriormente). 

Ámbito IV. Relación del centro con el entorno

  • Dimensión IV.1. Relación con la administración educativa y con otras entidades e instituciones. 
    • Subdimensión 1.2. Relación con la administración educativa. 
      • Grado de relación con los diferentes Servicios y Unidades de la Delegación Provincial (Planificación, Personal, Inclusión, Inspección, Formación Profesional, etc.)
    • Subdimensión 1.3. Relaciones con otras entidades e instituciones. 
      • Grado de relación con Ayuntamientos, Servicios Sociales y Sanitarios, Bibliotecas, relación con el entorno productivo. 
      • Grado de participación en el Consejo Escolar de la localidad. 
      • Adecuación de la apertura del centro para el uso de sus instalaciones por otras instituciones. 
      • Adecuación de las relaciones establecidas con otras instituciones con fines educativos y las actividades desarrolladas. 
  • Dimensión IV.2. Relaciones entre diferentes centros educativos. La coordinación entre etapas. 
    • Subdimensión 2.1. Coordinación Infantil- Primaria/ Primaria- Secundaria. 
      • Grado de Coordinación EI-CEIP-IES: Programaciones Didácticas, intercambio de información sobre el alumnado, Jornadas de acogida del alumnado.
    • Subdimensión 2.2. Coordinación con diferentes centros. 
      • Grado de colaboración con otros centros docentes (CEPA, EOI, EA, CONSERVATORIOS, CENTROS BILINGÜES…) y las actividades conjuntas desarrolladas. 
      • Grado de satisfacción con la coordinación con diferentes centros.
  • Dimensión IV.3. Vías de comunicación con el entorno. 
    • Subdimensión 3.1. Vías de comunicación y protección de datos. 
      • Grado de actualización de la página web del centro (actualización de la información, utilidad del contenido, número de visitas). 
      • Grado de difusión de los documentos programáticos del centro. Adecuación de la información al alumnado y sus familias sobre los criterios de evaluación. 
      • Adecuación y respeto a la normativa de protección de datos de carácter personal.
Otros aspectos relacionados con la relación del centro con el entorno (no contemplados anteriormente). 

Ámbito V. Procesos de evaluación, formación y de mejora

  • Dimensión V.1. Adecuación de los procesos de evaluación interna del centro. 
    • Subdimensión 1.1. La Memoria Anual. 
      • Grado de participación de los órganos de coordinación docente en su elaboración. 
      • Existencia del análisis del rendimiento académico con valoración cuantitativa y cualitativa. 
      • Adecuación y concreción de los apartados de la Memoria.
    • Subdimensión 1.2. El Plan de Mejora del centro. 
      • Grado de participación de los órganos de coordinación docente en su elaboración. 
      • Claridad, operatividad y concreción de objetivos planteados. 
      • Grado de seguimiento del Plan de Mejora durante el curso siguiente.
    • Subdimensión 1.3. El plan de formación del profesorado. 
      • Existencia de la relación de las actividades de formación con los objetivos y prioridades del Proyecto Educativo. 
      • Porcentaje de profesorado participante en actividades formativas a título individual. 
      • Satisfacción con la planificación y desarrollo de programas de formación del profesorado en el centro dirigidos a la mejora y actualización de sus competencias profesionales, la calidad de su respuesta y la participación del profesorado. 
      • Existencia de proyectos de innovación e investigación y de movilidad del profesorado. 
      • Grado de impacto y difusión de la formación del profesorado.
  • Dimensión V.2. Metaevaluación de la evaluación interna. 
    • Subdimensión 2.1. Adecuación del plan de evaluación interna. 
      • Adecuación de la Temporalización establecida. 
      • Adecuación de los instrumentos utilizados para llevar a cabo la evaluación interna. 
      • Coherencia de las fuentes de información utilizadas en la evaluación interna. 
      • Adecuación de los niveles de logro utilizados en la evaluación interna. 
      • Grado de difusión del proceso de evaluación interna. 
      • Grado de participación. 
      • Adecuación del análisis de resultados. 
      • Adecuación de las conclusiones y de las propuestas de mejora.

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